jueves

Cuaderno del tiempo

Cuando terminé el colegio secundario empecé a estudiar Ciencias Económicas.






Encontré tu nombre en un pedazo de papel

Te busqué hace tiempo entre carteles,
entre latas, te busqué en las mil caras
que pasaban. Y porque no supe
o no quise, no te encontré.

Encontré de pronto un mundo,
un color, una risa viva
y, arañándome, tu piel.
A vos, muñequita de papel,
te aprendí a querer así,
vos ahí mirándome
decirte tantas cosas
y yo muerto de risa
y haciéndote cosquillas,
rodando los dos en
la felicidad de tenernos,
y feliz, feliz, en mi rincón de humo,
amigos y canciones;
porque te sabía ahí,
siempre conmigo,
en mi bolsillo o en mis ojos,
pegada en mi mirada.
Desde aquel día en que de tanto
pensarte te me apareciste;
"Hola que tal, soy yo, ¿no me crees?".
Y claro, si de tanto escribirte
tropecé con vos.
Y bueno, yo te quiero,
aunque me cueste disimular
que no sos más que una invención.

23.2.77




Decirlo solamente

Decir que sos un ciego sol deshecho,
que en tus ojos me ahogo como en mares,
que me siento desnudo sin tu abrazo,
que tu voz me rebalsa de deseos
y te extraño y te celo y te atormento,
que te veo y estallan tubulares
y diáfanas campanas en mi pecho.
Decir que te quiero, marioneta,
y necesito tu voz metalizada.
Decir que me muero de azul si no te tengo,
decir que se quiebra en llanto mi lamento
y que el tiempo agoniza en tu presencia
y que me cuezo en tu olor, en tu perfume.
Decir que me basta tu mirada
para sentirme eterno, despiadado,
para cambiar en canto mi tormento
y ser sol, mar, río, firmamento,
estrella fugaz, querida mía,
y ser todo aquello que vos mires
desde el pozo lejano de tu indiferencia.
(Decirlo nada más, que no te importe,
decirlo nada más, que no lo sepas.)
Decir que me muero lejos tuyo,
¿será decir que estoy enamorado?

5.8.77